Durante años acumulé analíticas sin respuestas. Esas pruebas médicas son el material que dan forma al vestido confeccionado por mi madre. Al caminar, el peso, el viento y el arrastre dificultan el movimiento. Es la materialización de una carga sostenida desde la adolescencia. La acción se registra en vídeo y fotografía.
Penitencia (2022)
Video-instalación que formó parte de PAMPAM! 20 en las Reales Atarazanas de Valencia.
Ce n'est pas la varicelle es una serie que revisa mis álbumes de infancia tras el diagnóstico de insuficiencia ovárica prematura. Las fotografías son perforadas con las agujas de mi tratamiento hormonal y se convierten en una reflexión sobre el cuerpo, la herencia y la transformación de la propia identidad.
Ce n’est pas la varicelle (Esto no es varicela) (2020-2021)
Fotografías intervenidas con aguja intramuscular
La médica aún sostenía su artilugio dentro de mí cuando me dijo entre risas que mis ovarios se habían ido de vacaciones. Entonces lo comprendí todo. Finalmente comprendí por qué siempre me tienen abandonada. Cada vez que me toco el vientre y no los noto, están de viaje. Deben haberse recorrido toda Europa y parte de América central. Ojalá pudiera viajar tanto como ellos. Ojalá pudiera viajar con ellos dentro de mí.
Querido útero (2020)