Una mujer sonriente que presume de unas preciosas arrugas en su rostro y un cabello oxidado, sujeta un cartel con el lema “I can’t believe we still have to protest this shit”. Los lemas desaparecen de las pancartas, pero la protesta permanece, convirtiendo el vacío en un recordatorio de todo aquello que aún sigue pendiente.
I can’t believe I still have to protest this shit (2017)
Fotografías intervenidas con pintura digital.
Obra seleccionada en Premios Alonso Cano.
Una carta de despedida escrita por una mujer que lamenta no ser una piñata da inicio a una instalación que utiliza el humor negro y la ironía para abordar la violencia de género. A través de piñatas, un palo y un antifaz dispuestos en la sala, la obra confronta la absurda lógica que intenta justificar el maltrato, evidenciando la deshumanización de quienes son convertidas en objetos sobre los que descargar la violencia.
No somos piñatas (2017)
Instalación.
Obra expuesta en Galería Arniches 26.
Resistencia poética aborda el Slam Resistência de São Paulo como un espacio donde la poesía se convierte en una forma de denuncia y resistencia frente al racismo, la pobreza y el machismo, reivindicando el poder transformador de la palabra hablada.
Resistencia poética (2017)
Videoínstalación
Obra seleccionada en INCART y Mulier Mulieris.